Evangelio domingo 10 de junio

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| Juan Enrique Coeymans Juan Enrique Coeymans

10 de JUNIO del 2018

Evangelio según San Marcos, capítulo 3, 20 - 35

Décimo Domingo del Tiempo Ordinario

Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer. Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: "Es un exaltado". Los escribas que habían venido de Jerusalén decían: "Está poseído por Belzebul y expulsa a los demonios por el poder del Príncipe de los Demonios". Jesús los llamó y por medio de comparaciones les explicó: "¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás? Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir. Y una familia dividida tampoco puede subsistir. Por lo tanto, si Satanás se dividió, levantándose contra sí mismo, ya no puede subsistir, sino que ha llegado a su fin. Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa. Les aseguro que todo será perdonado a los hombres: todos los pecados y cualquier blasfemia que profieran. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás: es culpable de pecado para siempre". Jesús dijo esto porque ellos decían: "Está poseído por un espíritu impuro". Entonces llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar. La multitud estaba sentada alrededor de Jesús, y le dijeron: "Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera". El les respondió: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?". Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de él, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre".

Meditación de Juan Enrique Coeymans Avaria

Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: "Es un exaltado".

Jesús pareciera decirnos: Cuando uno hace la voluntad del Padre,puede parecer muchas veces como un poco loco, exaltado, incluso alguno lo puede tildar a uno de fanático. La diferencia entre un fanático y un convencido, esque el fanático pierde la calma, no es capaz de argumentar con sencillez y humildad, y su seguridad está en su rigidez, en su incapacidad de dialogar, de aceptar la parte de verdad que tiene el otro. Cuando uno discute desde la voluntad del Padre, todo se hace con y por el amor.

A veces puedo aparecer exaltado cuando discuto con personas que piensan diferente. Porque mi objetivo no es mostrar con sencillez la fuerza del querer de Dios, sino vencer al otro con mis argumentaciones. El otro no es un compañero con el que discuto, sino un enemigo al que tengoque aplastar. La humildad no es la virtud quemás tengo afincada en mi corazón, sino la soberbia de creer que siempre tengo la razón en todo, y que soy poco menos que infalible. Tengo que trabajar con fuerza el erradicar esta pésima costumbre.

Señor Jesús, que por la fuerza interior con que explicabas el querer de tu y nuestro Padre, aparecías como exaltado delante de los hombres, te pido la gracias de tener como Tu, la misma fidelidad al querer del Padre pero conserve siempre la serenidad cuando argumente y discuta. Mi Señor y mi Dios, bendito y alabado seas siempre porque Tú eres el camino, la verdad y la vida. Señor, que no me separe de Ti jamás, y que, adorando la voluntad del Padre, pueda siempre ser fiel a su querer.

AMÉN

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