Evangelio domingo 6 de enero

Hits: 69
Domingo 6 de enero de 2019 | Gonzalo Manzano

6 de ENERO del 2019

Evangelio según san Mateo, capítulo 2, 1 - 12

Solemnidad de la Epifanía del Señor

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalény preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo".Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.
"En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta:Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel". Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella,
los envió a Belén, diciéndoles: "Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje". Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.

Meditación de Juan Enrique Coeymans Avaria

La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño

Jesús pareciera decirnos: Mi Padre les manda señales del cielo para que Uds. se encuentren conmigo. No so necesariamente estrellas, como en el caso de los Magos de Oriente, pero son señales para que Uds. vayan acercándose donde estoy yo. Esas señales son la conversación con un amigo noble. Puede ser un párrafo de un libro, una prédica bien preparada escuchada en la Misa, unas insinuaciones en el fondo del corazón. Pero deben estar abierto, como los Magos de Oriente, deben tener en el corazón el deseo de encontrarse conmigo y adorarme en los brazos de María.

Me he ido acostumbrando con el tiempo a las señales del cielo. Aunque a veces uno se puede equivocar. Ese es el arte del discernimiento.¿ Como saber si es señal del Señor o es señal del diablo? Lo primero, es aprender de las veces en que no me equivoqué en discernir, pero otras veces cuando son decisiones o discernimientos nuevos, es si ellos me llevan a amar y servir a los demás, sin contradecir mis deberes de estado. El criterio del amor, tiene que contrapesarse con el criterio de las voces del ser: Lo que por mi estado, debo cumplir, realizar y no dejar de lado.

Señor Jesús. Como los Magos de Oriente te adoro y te alabo en los brazos de María. Haz que nunca me separe de ella, porque Ella siempre estará al lado tuyo. Que no tema amarla a Ella, que es prójimo mío y de todos los cristianos, así como el amor a los demás no nos separa de ti. Señor, envía tu Espíritu cuando tenga que discernir si es voluntad o no del Padre alguna decisión que deba tomar. Con el Espíritu Santo y estando en gracia, la posibilidad de equivocarme disminuye. Señor, abre mi corazón a las señales que me mandas, y llévame así al encuentro profundo contigo en cada instante de mi vida.

AMÉN

Comentarios
Nombre:   Procedencia:
Comentario:
Código de seguridad:   captcha
Caracteres restantes: 1000