Evangelio domingo 8 de julio

Hits: 90
| Juan Enrique Coeymans Juan Enrique Coeymans

8 de JULIO del 2018

Evangelio según San Marcos, capítulo 6, 1 - 6

Décimo Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario

Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: "¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?". Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. Por eso les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos. Y él se asombraba de su falta de fe. Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente.
.
Meditación de Juan Enrique Coeymans Avaria

Y él se asombraba de su falta de fe.

Jesús pareciera decirnos: En sus vidas no siempre serán sus más cercanos, que mucho los quieren, los que primero entenderán y comprenderán cuando alguno de Uds. decida tomar una opción más radical por el Reino de los cielos: como ser sacerdote o religioso o laico consagrado. Es porque muchos tienen una fe de ritos, de formas, pero en lo hondo, es una fe débil, porque no creen en la realidad del Reino y eso los lleva a no comprender que sacrificarse , y entregar absolutamente la vida entera por el Reino, es la vocación más alta y hermosa que puede recibir un ser humano. No se asombren cuando eso les suceda.

También a veces yo puedo decir, que débil es mi fe. A veces me asombro yo mismo de como me olvido de rezar, de estar en silencio tranquilo conversando con el Señor. Y esa falta fe, o mas bien fe débil, se traduce en egoísmo, en buscar la comodidad en vez del sacrificio por los otros, en pensar y realizar lo que me produzca agrado en vez de preocuparme de lo que agrade a los demás. Y me olvido de lo más importante: recordar siempre lo mucho que el Señor me quiere, lo mucho que Él desea siempre mi bien .

Señor Jesús, te pido que envíes el Espíritu Santo para que aumente mi fe. Haz que en mi vida pueda dar sed de Dios a las personas con las que me encuentre, no porque hable de TI, sino porque perciben a través de un servicio sencillo y silencioso, que pienso en ellos y no en mi. Que predique como nos recuerda el beato Juan Enrique Cardenal Newman, no con palabras, sino con nuestro amor y servicio, y a través nuestro vean tu rosto y tu misericordia.

AMÉN

Comentarios
Nombre:   Procedencia:
Comentario:
Código de seguridad:   captcha
Caracteres restantes: 1000