Evangelio jueves 7 de diciembre

Hits: 120
Jueves 7 de diciembre de 2017 | Philippe Morizon

7 de DICIEMBRE del 2017

Evangelio según San Mateo capítulo 7, 21.24-27.

Jueves de la Primera Semana del Tiempo del Adviento

San Ambrosio, Obispo, Doctor y Padre de la Iglesia. Memoria obligatoria

Jesús dijo a sus discípulos: No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande".

Meditación de Philippe Morizon

"No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre"

Jesús pareciera decirnos:Hermanos míos, la fe cristiana no es plena si solo se queda en el "creer". Una fe plena es aquella que se hace vida, es la que busca distinguir la voluntad del Padre en la cotidianeidad, en el trabajo, en los vínculos. Voluntad que se manifiesta a ustedes por medio de mí y de la creación. Por eso les digo, aprendan de mí y ejercítense en la praxis providencialista: Nuestro Padre siempre tendrá algo que decirles. Escúchenlo. Cada día y en cada circunstancia está hablándoles en el lenguaje sencillo pero no menos elocuente de los gestos.

¡Con qué claridad me habla Jesús en este Evangelio! Me pide más atención en aquello que es esencial en la vida cristiana, pero que a veces doy demasiado por obvio. El Siervo de Dios José Kentenich nos enseña que hacer la voluntad del Padre no es un acto mecánico: Requiere de un corazón dispuesto a escucharlo y de una fe sólida para actuar de acuerdo a lo que creemos es su voluntad. Ejercitarme diariamente en la fe práctica en la Divina Providencia es mi propósito para este Adviento.

Señor, te alabo y te bendigo porque siempre tienes aquella palabra justa, que me renueva y me recuerda aquello que de verdad es importante. En este Adviento y por medio de María, te pido me regales un corazón atento a la voluntad del Padre y una fe sólida para actuar sin temor de acuerdo a aquello que tú me pides. Con humildad , alegría y confianza te lo pido a ti Señor, que eres Dios y junto al Padre y al Espíritu Santo reinas por los siglos de los siglos,

AMÉN

Comentarios
Total comentarios: 1
07/12/2017 - 09:00:04  
Que poco motivadoras tus palabbras para aquellos que buscamos señales del amor de padreen situaciones de angustia y temor y el parece guardar silencio cuando vez tu casa derrumbarse a pesar de la constante oracion y accion por el evangelio y con cansancio gritamos hasta cuando señor

elias
chile
Nombre:   Procedencia:
Comentario:
Código de seguridad:   captcha
Caracteres restantes: 1000