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| Evangelio Domingo 11 de Septiembre de 2011 - Schvivo |
| Francisco Bravo |
| 11/09/2011 |
Evangelio según San Mateo, capítulo 18, 21 - 35
Domingo de la Vigesimocuarta Semana del Tiempo Ordinario
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: «Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contestó: «No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete». Y les propuso esta parábola: «El Reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que le debía mucho dinero. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo". El rey tuvo lástima de aquel empleado, lo soltó y hasta le perdonó la deuda. Pero, al salir, aquel servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estranguló mientras le decía: "Págame lo que me debes". El compañero se le arrodilló y le rogó: "Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo". Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el rey lo llamó y le dijo: "Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía. Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano». Meditación de Francisco Bravo "¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" Es como si Jesús me dijera: "Me molesta que ustedes sean tan buenos para juzgar a sus hermanos, es como si no conocieran todo lo que yo he hecho por ustedes, y hasta qué punto les he perdonado. Ustedes se olvidan de que mi mensaje no sólo es una declaración de amor de Dios hacia ustedes, cosa que es muy importante, sino que también es un mensaje de cómo se deben amar unos a otros. El amor a mi se prueba en el amor a sus hermanos. " Me impresiona este evangelio. No siento que tenga que perdonar a mucha gente, pero cuando miro dentro de mi corazón me doy cuenta de que soy bueno para juzgar al resto: de uno pienso que anda siempre atrasado, de otro que es demasiado cuadrado, de otro que debería ser más considerado con sus hijos, etc. Me pongo a juzgar, cuando mi rol no es ese. Es verdad que hay cosas que son objetivamente malas para el hombre, pero no soy yo quien va a juzgar a las personas, porque ni siquiera he solucionado mis propios temas. Señor, te pido perdón porque me tomo las atribuciones que no me corresponden. Me pongo a juzgar y a exigirles a otros que paguen sus deudas, cuando yo sé bien que la deuda que tengo contigo no te la he pagado nunca, y que tú me la perdonaste. Eres un Dios bueno y cariñoso. Gracias por hacerte hombre, y venir a nosotros para predicar con el ejemplo y no solamente con teorías. AMEN
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