- No se han encontrado comentarios
| Evangelio Viernes 21 de Octubre del 2011 |
| Meditación de Nicolás Baer Armstrong |
| 21/10/2011 |
Evangelio según San Lucas, capítulo 12, 54 - 59.
Dijo también a la multitud: "Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y este te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo". "Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente?" El Señor parece decirnos: hijo mío, yo soy el Dios de la Vida y estoy presente en todo lo que pasa por delante de tus ojos, dándote innumerables señales para ir guiando tu vida. ¿Acaso no te das cuenta? Si tan solo te detuvieras un momento cada día para revisar lo que viviste, te darías cuenta de lo que te hablo. Búscame en todas partes, porque siempre estoy contigo. Yo soy un Dios vivo y presente que s e encuentra contigo siempre que me busques. En la lectura el Señor reprende a la multitud duramente. Les hace ver que son hipócritas porque no quieren vivir de manera coherente con lo que creen. Yo al igual que ellos estoy muchas veces cómodo y tranquilo y por eso no soy capaz de leer los signos de los tiempos en la vida cotidiana. Pero el Señor nos hace ver que la vida es para gastarla hoy, porque de lo contrario, mañana puede ser tarde, y que la fé no es para recordar lo que pasó sino para entrar en comunión con El en el aquí y ahora. Señor Jesús, yo soy igual de hipócrita que la multitud a la que reprendes. Me digo a mi mismo que estoy bien, que hago más que muchos otros. Pero mi ejemplo debes ser Tú, que pudiendo evitarlo, diste la vida por mi. Quiero ser solidario, pero soy cómodo y muchas veces me sale más fácil pensar en mí antes que en los demás. Te pido que me concedas la gracia de ser como tu madre, sabiendo que su prima Isabel necesitaba ayuda, partió inmediatamente a acompañarla. AMÉN Viernes de la Vigesimonovena Semana del Tiempo Ordinario
|
Desarrollado por DesignNet S.A © 2010
Comentarios