Jueves, 20. Junio 2013
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Evangelio Domingo 25 de Marzo de 2012 - Schvivo
Meditación de Juan Enrique Coeymans Avaria   
24/03/2012
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Evangelio según San Juan, capítulo 12, 20 - 33.
Quinto Domingo de Cuaresma

Entre los que habían subido para adorar durante la fiesta, había unos griegos que se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le dijeron: "Señor, queremos ver a Jesús". Felipe fue a decírselo a Andrés, y ambos se lo dijeron a Jesús. El les respondió: "Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado. Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna. El que quiera servirme que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre. Mi alma ahora está turbada, ¿Y qué diré: 'Padre, líbrame de esta hora'? ¡Si para eso he llegado a esta hora! ¡Padre, glorifica tu Nombre!". Entonces se oyó una voz del cielo: "Ya lo he glorificado y lo volveré a glorificar". La multitud que estaba presente y oyó estas palabras, pensaba que era un trueno. Otros decían: "Le ha hablado un ángel". Jesús respondió: "Esta voz no se oyó por mí, sino por ustedes. Ahora ha llegado el juicio de este mundo, ahora el Príncipe de este mundo será arrojado afuera; y cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí". Jesús decía esto para indicar cómo iba a morir.

"El que quiera servirme que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor."

Jesús pareciera decirnos: no se puede ser mi servidor y vivir lejos de mi. El que me sirva debe estar conmigo y en mmi cercanía. Cuantas veces Uds. caen en la tentación de ser burócratas de la fe. Hablan, predican, aconsejan y dicen cosas, pero no están en mi cercanía, porque no conversan conmigo que eso es la oración y porque su corazón tiene anhelos que no son mis anhelos, y sus deseos no son la voluntad del Padre sino sus ganas. Así no hay servicio como el que espero de Ud, y no son por eso mis servidores.

Que ciertas son las palabras de Jesús. Como calan hondo en mi vida personal y me cuestionan lo que hago, pienso y digo. Mi preocupación debiera ser estar cerca del Señor. Y eso significa orar, recibir con frecuencia los sacramentos, y sobre todo amar, porque ahí, en el otro, en el que me necesita, en el que sufre, está El presente con una fuerza irresistible. Estar cerca del Señor es buscar y hacer la voluntad del Padre, al igual que Jesús, para ela cual, esa era su comida y bebida.

Querido Señor Jesús. Bendito y alabado seas porque nos haces mirar hacia lo esencial, lo que debiera ser nuestra preocupación. Dame las gracias por manos de María mi madre y educadora para no olvidar nunca que si quiero servirte tengo que compartir la vida contigo, en tu cercanía. Haz que no me aparte de ti, porque no quiero apartarme nunca de María. Y tómame de la mano, para que a pesar de mi pequeñez y miseria, no me arranque de tu lado.

AMEN

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