Sábado, 25. Mayo 2013
oremos_sup
Evangelio Jueves 7 de Junio de 2012 - Schvivo
Meditación de Alfonso Maira Carlini   
06/06/2012
evchile455555
Evangelio según San Marcos, capítulo 12, 28 – 34
Jueves de la Novena Semana del Tiempo Ordinario

En aquel tiempo, un letrado se acercó a Jesús y la preguntó: ¿Que mandamiento es el primero de todos? Respondió Jesús: El primero es: Escucha Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor que estos. El letrado replicó: Muy bien Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Meditación de Alfonso Maira Carlini

"No estás lejos del Reino de Dios."

El Señor nos dice; incluso desde el ambiente cargado de orgullo, poder y desconfianza, de esos doctores, fariseos y letrados duros de cabeza y corazón, la Gracia puede brillar con verdad y renovado espíritu de reconciliación. ¿De qué les vale recargarse de tantas reglas, normas, ritos y devociones si desatienden la verdad, la justicia y la solidaridad con sus hermanos? Amar a Dios por sobre todo es aceptar también que El los ama a todos y cada uno, lo que los hace hermanos e hijos de un mismo Padre.

El mandamiento más importante, me revela que Dios es Padre, es parte de una familia, palpita, goza, se apena, vibra con la vida de cada uno de nosotros. Me quiere como hijo amado y espera que respondamos con amor de hijos y hermanos. Sino amamos a Dios, difícilmente amaremos a nuestros hermanos, sino amamos a nuestros hermanos, no amamos a Dios. Es tan fácil quedarse solo en prácticas piadosas o buenas obras sociales, debemos ir al fondo de este misterio, abandonándonos al querer del Padre y la solidaridad y fraternidad con el prójimo.

Jesús, que felicidad sentirías al oír las palabras de aquel letrado, aún desde ese nido de víboras, tu Espíritu convierte, ilumina y eleva. Todo parece tan simple, debemos vivir como hijos de un mismo padre que nos quiere y nos acompaña. Para ello debemos sentir, acoger y confiar en tu amor, expresarte nuestro cariño, admiración y devoción, y también cuidar esta gran comunidad de hermanos, haciéndonos próximos, especialmente de aquellos que sufren enfermedades, soledad y pobreza. Que María nuestra madre, nos mantenga unidos en la fé, como hijos de un mismo Padre.

AMEN

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios

Deja tus comentarios

0 Restricción de Carateres
Su texto debería tener más de 10 caracteres
 

Desarrollado por DesignNet S.A © 2010