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| Evangelio Domingo 15 de Julio de 2012 - Schvivo |
| Meditación de Francisco Bravo Collado |
| 15/07/2012 |
![]() Evangelio según san Marcos capítulo 6, 7 - 13
Decimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y añadió: "Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa." Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban. Meditación de Francisco Bravo Collado "... pero no una túnica de repuesto ..." Jesús pareciera decirnos: "Partan con lo justo, confíen en mí, vivan su pobreza de espíritu. Me preocupa verlos convertidos en especialistas en utilizar mis palabras para juzgar a sus hermanos, pero incapaces de vivirlas ustedes en su propia vida. Mi invitación es a que vivan por sobre lo material, que sepan lo realmente importante, que puedan dejar que yo construya con ustedes y que vivan más libres de lo mundanao. Yo les doy autoridad sobre los espíritus, pero para eso es necesario que ustedes vayan por encima de ellos". El Señor les encomendó a sus apóstoles que partieran solo con un bastón. Pero cuando veo mi propia vida, veo que yo no soy capaz de vivir auténticamente este encargo que nos deja. Me preocupo demasiado de tenerlo todo armado, preparado: mi casa, mi auto, mi trabajo, mis estudios, mi empleabilidad, mis ahorros, mi pensión... y cuando dejo esas cosas un poco de lado, me siento irresponsable. Además, me escudo en sus palabras para juzgar a su iglesia y a sus sacerdotes. Pero El me llama a mirar mi propio corazón y descubrir qué es lo que me esclaviza: las seguridades, el tener más que mi hermano, el vivir más cómodo. Señor, qué torpe soy al poner por sobre ti tantas otras cosas, sobre todo las materiales: perdóname por esto. Quítame la cobardía de mirar la paja en el ojo ajeno. Hoy quiero renovar mi compromiso de ser tu apóstol, y volver a estar disponible para recorrer tus caminos sin más que lo puesto. Veo en estas vacaciones que me he rodeado de cosas, y que me cuesta compartirlas. Que todo lo que tengo sea para ti y para tu reino. ¡Qué bueno y sabio eres por enviarnos de dos en dos! ¡Gracias por permitirme recorrer este camino tan difícil de la mano de mi mujer! AMEN
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