Martes, 21. Mayo 2013
oremos_sup
Evangelio Domingo 22 de Julio de 2012 - Schvivo
Meditación de Francisco Bravo Collado   
22/07/2012

evchile455555

Evangelio según san Marcos capítulo 6, 30-34
Decimosexto Domingo del Tiempo Ordinario

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco." Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Meditación de Francisco Bravo Collado

"... porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer ..."

Jesús me dice: "Cuando mis apóstoles volvieron, después de que los envié de dos en dos, estaban agotados. Habían hecho y enseñado mucho; y fueron recibidos por la gente de tal forma, que ya no tenían tiempo ni para comer. Ustedes creen que las grandes cargas de trabajo son prerrogativa de su tiempo, del siglo XXI, ¡pero no es así! ¡El cansancio, la falta de tiempo y la actividad incesante son propios del apóstol de cualquier época! Es parte de la 'descripción de cargo'. ¡Así quiero que trabajen! Así que basta de quejarse, y vayan a ponerle el hombro a la cruz que cada uno tenga."

Me impactó mucho esta frase, de que los apóstoles no tenían tiempo ni para comer. Pero me doy cuenta que he pasado toda la semana refunfuñando porque tengo tanto qué hacer (el trabajo, la casa, el movimiento, los amigos, las reuniones, trámites pendientes, etc.), y he perdido la perspectiva de por qué lo hago. Todo esto que debo hacer, son cosas que yo mismo elegí: las quiero hacer, me siento llamado a hacerlas. No debería quejarme, sino que debería estar orgulloso y enfrentarlas con altura de miras, con alegría y con responsabilidad.

Gracias Jesús, porque en este evangelio me invitas a trabajar sin descansar. Tú sabes que a veces me canso, y creo que merezco un tiempo para mí mismo... pero entonces aparece esta 'multitud'. Enséñame a ser como Tú y a no dar la espalda, sino que a entender que me has puesto como un regalo para los demás y que en mi trabajo, en mi vida familiar, en el apostolado o en cualquier cosa que haga, soy tu apóstol. Dame entusiasmo, alegría, disciplina y fidelidad.

AMEN

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios

Deja tus comentarios

0 Restricción de Carateres
Su texto debería tener más de 10 caracteres
 

Desarrollado por DesignNet S.A © 2010