SILENCIO PARA CONVERSAR

"Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio". Proverbio hindú, con el que parte su reflexión, Roberto Prieto, y en la que nos invita a meditar sobre la importancia del silencio, no hablar por hablar, sino a saber comunicarnos.  Antoine De Saint Exupery  nos propone: "Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad", entendiendo el sueño como una concordancia entre lo que conversamos con nosotros mismos y lo que podemos conversar con los demás.  

| Roberto Prieto Roberto Prieto

"Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio". Proverbio hindú
Pareciera ser que a un número importante de personas no les hace ningún sentido este, en mi opinión muy sabio proverbio, que en lo personal me gusta mucho, y ese aprecio que le ido tomando, crece cada vez más en la medida que lo leo una y otra vez, en una misma o en diferentes oportunidades.
Aunque me esfuerzo seriamente por hacerle caso, tengo la sensación que el medio me ayuda poco; muchas personas que conozco parecen sentirse "agredidas" con mi silencio cuando honestamente creo que nada de lo que pueda agregar aportará algo al otro, y tal vez cobardemente, ante sus insistencias en dialogar, caigo en la trampa de hacer lo "políticamente correcto", esto es, decir palabras que en esas circunstancias no son, definitivamente, mejores que el silencio, y por el contrario, habitualmente podrían ser clasificadas de adulación (desde sutil hasta grosera), lo que para quienes las escuchan, habitualmente las perciben como un justo reconocimiento a sus cualidades.
Me parece que otros, aquellos que no se sienten "agredidos", al menos se incomodan con el silencio y hacen esfuerzos titánicos por sostener una conversación trivial, que en definitiva, tampoco aporta mucho.
Quién haya leído estas primeras líneas a la ligera, podrá pensar que no me gusta conversar, pero les aclaro que conversar es algo que me apasiona, más aun cuando se dan algunas condiciones que para mí son importantes, tales como acordar que la conversación es algo más que un simple intercambio de información; que las partes involucradas en ella somos capaces de escucharnos respetuosamente, intentando comprender lo que cada cual quiere transmitir e interesándonos genuinamente en cada mensaje emitido; creo que así es posible unir a las ideas los afectos, propiciando con ello la creación o el fortalecimiento de los vínculos.
Y aunque estoy convencido de la enorme importancia de este tipo de conversación, que puede llevarnos a lograr una cantidad de conocimientos específicos, de ser valorados y apreciados como seres sociales interesantes y atractivos, si no logramos conversar con nosotros mismos, con nuestro yo más íntimo, con esa parte que no acepta adulación y que habitualmente es bastante severa (muchas veces intolerante e inmisericorde), seremos seres incompletos.
Y con esta idea, retomo la del silencio que sugiero sea aprovechado, además del necesario, reconfortante y tan mal reputado ocio, en este diálogo interno que nos puede conducir hasta alcanzar, en cualquier ámbito del pensar, una idea mejor o superior a la que manejamos
La reflexión, vista como una conversación consigo mismo puede llevarnos al encuentro de lo mejor de cada cual, y entonces estaremos en condiciones para poder compartirlo con los demás.
Y así tal vez, coincidamos con Antoine De Saint Exupery cuando nos propone: "Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad", entendiendo el sueño como una concordancia entre lo que conversamos con nosotros mismos y lo que podemos conversar con los demás.

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